CARACTERIZACIÓN DE DOS AGROECOSISTEMAS DE MEMBRILLO (Cydonia oblonga Miller) EN LA REGIÓN MAGDALENA-ÍMURIS, SONORA
Palabras clave:
biocultural, conserva artesanal de frutas, ecosistemas semiáridos, patrimonialización del territorioResumen
En el noroeste de Me?xico el sector agri?cola se relaciona con una lo?gica de produccio?n intensiva de hortalizas alineada a los procesos de globalizacio?n agroalimentaria. Sin embargo, a pesar de la implementacio?n por de?cadas de poli?ticas pu?blicas e inversio?n privada orientadas al fomento de tal especializacio?n productiva, hay regiones como Magdalena-I?muris, Sonora en las que a trave?s de la transmisio?n de conocimientos intergeneracionales se ha preservado el cultivo de frutales para el consumo local. Se trata de procesos histo?ricos de hibridacio?n cultural, adaptacio?n socioecolo?gica y adopcio?n de especies vegetales introducidas desde Europa, poco estudiados como espacios de conservacio?n, resistencia y reservorios de biodiversidad. El objetivo de este estudio fue caracterizar histo?rica, etnobota?nica y bioculturalmente los agroecosistemas de membrillo en esta regio?n. A trave?s de un enfoque de investigacio?n mixto, se realizaron investigacio?n documental y transectos bioculturales; se georreferenciaron los espacios productivos e hicieron entrevistas semiestructuradas. Se identificaron 95 refugios de conservacio?n de membrillo (Cydonia oblonga Miller.): 12 correspondientes al agroecosistema “huertas comerciales” que vari?an entre 100- 3,400 a?rboles de membrillo; y 83, al agroecosistema “huertos de traspatio” con 1-40 membrilleros coexistiendo con otras 90 especies vegetales entre las que destaca una diversidad de a?rboles frutales. Estos agroecosistemas tienen importancia biolo?gica, social y cultural y preservan una tradicio?n tricentenaria de produccio?n de frutas que procesadas en conservas artesanales, han posicionado al membrillo como emblema regional. En conclusio?n, reconocer la regio?n de Magdalena-I?muris, Sonora, como refugio de conservacio?n in situ, de resistencia biocultural y reservorio gene?tico, permitiri?a revalorizar el cultivo de frutales como patrimonio biocultural regional y medio de vida para las familias rurales que han custodiado esta tradicio?n.